Frente a un grupo de reporteros el general soltó: ¿Por qué la gente pide el retiro del Ejército de las calles y no pide la salida de los narcotraficantes? La respuesta la ofreció el mismo Comandante de la 24/a. Zona Militar, Leopoldo Díaz Pérez, el último día de junio al llamar a los soldados "a cumplir con su encomienda sin cometer excesos que pongan en riesgo la seguridad y la vida de la población civil".
Siete días después la Comisión de Derechos Humanos de Morelos (CDHM) acentuó los señalamientos contra los soldados dio a conocer el número de quejas contra militares por violaciones a las garantías individuales. De las 24 quejas recibidas, 21 son contra soldados, tres para elementos de la Policía Federal y uno para agentes de la PGR.
Entre la relación de asuntos documentados por la CDHM se encuentran quejas que van desde privación ilegal de la libertad, allanamientos de moradas, robos de objetos, golpes, lesiones, tortura, actos de molestia, detención arbitraria y obstrucción a la libertad de tránsito.
Pero el señalamiento más contundente contra los militares ocurrió en septiembre de 2009 cuando la Comisión Independiente de Derechos Humanos de Morelos denunció el asesinato del civil Oswaldo Sánchez Cabrera, detenido en un reten instalado en el tramo Alpuyeca-Cuernavaca, quien aparentemente protestó por la revisión corporal y eso motivó que un militar lo matara de un disparo. El caso tiene fecha del 21 de septiembre de 2009.
Otro caso es la denuncia de Rafael Garduño García ante la CEDH por el asesinato a fuego cruzado de la señora Patricia Terrova de Pintado, en el operativo que realizaron militares e infantes de la Marina en el fraccionamiento Los Limoneros, el 11 de diciembre de 2009, cuando pretendieron detener a Arturo Beltrán Leyva, El jefe de jefes, en una narcoposada.
El tercer caso corresponde a la queja de la señora Andrea Martínez Jaimez, debido a la privación de la vida de su esposo Ignacio Aguilar Rodríguez, quién trabajaba en una camioneta donde repartía tortillas y al pasar por los condominios "Altitud", el día que los marinos abatieron a Beltrán Leyva, el 16 de diciembre de 2009, hizo caso omiso al alto que le marcaron los militares y le dispararon.
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